jueves, 2 de diciembre de 2010

Desde mi butaca "Thriller en la oscuridad "





Tras el éxito comercial de “El Orfanato”, Guillermo del Toro vuelve a las andadas produciendo de nuevo una película de género con un director novel. En “Los ojos de Julia” repiten tanto la actriz principal como parte del equipo técnico de aquélla, para configurar una película que se distancia mucho del terror fantástico de Bayona para adentrarse en el mundo del terror psicológico, a modo de un thriller con un estilo claramente influenciado por Alfred Hitcock con toques de Michael Powell (“El fotógrafo del pánico”). Julia al descubrir que su hermana Sara, con la que compartía una enfermedad degenerativa que las va dejando ciegas, se ha suicidado, empieza a investigar obsesivamente el suceso con la extraña sensación de que alguien, que solo ella parece percibir, tuvo algo que ver con la muerte de su gemela. Guillem Morales, con gran eficacia, juega con el espectador planteándole magníficas ideas visuales relacionadas con la visión o más bien con la falta de ella, dejando imágenes sorprendentes y sensacionales como la huída del asesino a través de un hotel pasando completamente desapercibido ante los ojos de la mismísima protagonista; pero falla estrepitosamente a mitad del metraje haciendo un cambio de ritmo y forma que resulta demasiado forzado y que no ejecuta con la misma efectividad, abusando de sustos efectistas donde sobran escenas enteras como la del congelador. El mismo Morales escribe junto a Oriol Paulo un guión lleno de escenas previsibles, personajes poco creíbles con pinceladas de romanticismo cursilón, que tiene como resultado una historia bien planteada, con buenas ideas, pero con un final demasiado rebuscado y con claros fallos de guión sobre todo en la construcción de los personajes. Belén Rueda se convierte gracias a “Los ojos de Julia” en la reina del terror patrio, realizando una correcta interpretación, pero quien destaca es el debutante Pablo Derqui, un futuro talento que no me extrañaría que acabase como candidato a los premios de la Academia, por este papel. Óscar Faura nos sumerge con la fotografía en un estado de penumbra constante que te mantiene alerta y en sintonía con la protagonista. Un film entretenido con un inicio interesante que te deja un amargo sabor de boca.


Crítica "Los Ojos de Julia" de Guillem Morales.
Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes 12 de Noviembre de 2010.