jueves, 20 de mayo de 2010

Desde mi butaca "TIROS Y MÁS TIROS"




“Desde París con Amor” lleva ya un tiempo en cartelera, pero siempre es bien recibida una cinta con el sello “Luc Besson”. Esta vez el director de “León el profesional” produce y crea la historia que deja en manos de Pierre Morell, repiteindo un  tándem que nos sorprendió hace unos años con la colérica y dura “Taken (Venganza)” con un magnífico Liam Neeson. Es inevitable que salga a relucir su anterior trabajo, que es realmente muy superior al que tenemos entre manos; en esta ocasión Morell y Besson optan por la acción frenética y sin sentido realizando una divertida historia iniciática sobre un agente de la CIA. Reese es el ayudante del embajador norteamericano en París, pero realmente su ambición es convertirse en agente de campo de la CIA, para lo que realiza pequeños trabajos, puesta de micrófonos y cambios de matrículas; con la llegada de Wak se presenta su gran oportunidad: estará a la altura de sus deseos, podrá mantener el ritmo de su temerario y alocado compañero. Con una historia sobre dos camaradas muy en la línea de “Arma Letal” y “Tango y Cash”, Morell y Besson proponen un guión bien hilado y mucho humor y, aun no siendo una gran obra, logran sacarle partido a lo que tienen entre sus manos realizando una trepidante, excesiva, inverosímil y divertida película de acción pasada de tiros. El film está plagado de guiños, desde un título que homenajea a la saga de James Bond creada por Ian Fleming, pasando por un Travolta que se ríe de sí mismo gracias a una hamburguesa recordándonos su mítica interpretación de Vincent Vega en “Pulp Fiction”. Besson demuestra que desde Francia se puede competir con Hollywood en cine de acción, aunque es una pena que no mantenga la calidad de proyectos anteriores como la mencionada “Venganza” o “Danny the dog”. Desde el primer momento que aparece Travolta consigue inexplicablemente que su disparatado Wax tenga carisma y que aun teniendo una excesiva corpulencia no desentone el que se lance por una barra como la de los bomberos disparando boca abajo a diestro y siniestro. Jonathan Rhys Meyers por su parte realiza una buena progresión de su personaje desde un soso funcionario a un intrépido espía. “Desde París con Amor” te divertirá durante todo su metraje, pero será olvidada después de echar a la papelera el vacío recipiente de las palomitas. 

Crítica "Desde París con Amor" de Pierre Morell.
Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes 15 de Mayo de 2010.