viernes, 11 de diciembre de 2009

Desde mi butaca "SE ACABÓ EL MUNDO"


Roland Emmerich o el “señor de las catástrofes”, ataca de nuevo, aunque esta vez sustituye a los extraterrestres por un desastre natural: un grupo de científicos predice que se avecina el fin del mundo por una relación entre las manchas solares  y los neutrinos y los altos mandatarios deciden salvaguardar a la humanidad (sin que la mayoría de la población lo sepa) ideando unas naves que albergarán una parte del mundo que conocemos. Este es el punto de partida en el que Emmerich sitúa a una familia americana, para contarnos su ardua lucha por mantenerse vivos durante la mayor catástrofe natural de la historia de la tierra.

Coca Cola y palomitas pensaba mientras me dirigía hacia el cine para ver  esta “2012”, última cinta de Emmerich, y  tengo que decir que  aunque no aguardaba la película de mi vida sino pasar simplemente un buen rato, tampoco esperaba un guión tan inverosímil, que intenta tener un rigor científico pero que solo consigue retroalimentarse de los guiones de varios films del propio director, y que agota con su megaoptimismo sobrepasando los límites conocidos.
Bueno, al menos mi retina disfrutó de los efectos especiales, que aunque no aportan nada a la trama, son de una calidad deslumbrante de principio a fin, destacando momentos de simple destrucción que son plásticamente fabulosos.
Debería comentar algún aspecto de la actuación, pero la verdad es que el guión no les deja mucho espacio con el que jugar a los actores, porque los protagonistas carecen de aspectos psicológicos lo que provoca actuaciones de lo más planas.
Está claro que ésta última creación del “señor de las catástrofes” es para verla en el cine y no en el televisor del salón, pero gastarse el dinero para comprarse la entrada, verdaderamente es tirarlo. Os recomiendo que optéis por otra historia de la muchas de la cartelera.

Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes  20 de Noviembre de 2009.