jueves, 6 de mayo de 2010

Desde mi butaca "Entre líneas"



El pasado 23 se festejó el Día del Libro y durante toda esta semana  se celebra en Cuenca la Feria del Libro (FLICC),  ¿qué marco más idóneo para enfrentarnos a la última propuesta cinematográfica de Roman Polanski, ese director que nos cautivó con “El baile de los vampiros” y nos deslumbró en “Chinatown”? En “El escritor” adapta al cine la novela de Robert Harris El poder en la sombra y al dar forma al guión se ayuda del propio autor del libro para configurar su particular visión de la historia convirtiéndola en un thriller oscuro y paranoico con una conspiración política como telón de fondo . El protagonista, contratado como “negro”, para reescribir las memorias de Adam Lang, un ex primer ministro británico, tendrá, para llevar a cabo su tarea, que viajar a una remota y desolada isla de los Estados Unidos donde se encuentra el frío y angustioso hogar transitorio de Lang y, según vaya buceando en el pasado del politico, irá descubriendo inquietantes detalles, una extraña personalidad para un líder de su talla, increíbles lazos con la CIA y el terrorismo, lo que le llevará a convertirse en un inusual investigador. Hitchcock no ha muerto, su esencia perdura: tras el homenaje de  Scorsesse en “Shutter Island” Polanski recoge el testigo y plantea una historia con esos  personajes que el maestro del suspense controlaba tan bien, tipos corrientes que, sumidos en extrañas circunstancias, deben convertirse  en obligados investigadores. Construye así un inquietante thriller negro lleno de angustia, y es que pocos directores son capaces de coger, como aquí hace Polanski, un guión sencillo cual éste y convertirlo en una magnífica historia simplemente dilatando la acción y colocando la cámara de tal manera que el espacio donde transcurre la acción se convierta en un mundo sobrecogedor y misterioso, transportándonos así a un estado paranoico donde cada secreto esconde más secretos. La magnífica lección de aprovechamiento de los espacios - el búnker de hormigón donde vive Lang, la desolada playa, los oscuros y tenebrosos bosques y ese abandonado puerto - son piezas clave en la creación de una angustiosa atmósfera que Pawel Edelman fotografía con una acertada paleta de colores fríos. Secuencia tras secuencia, Polanski demuestra que es un excelente realizador, manteniendo la tensión desde el primer minuto hasta el último, pero es en la escena del GPS donde más brilla:  esa cámara que sólo muestra el punto de vista del escritor aporta un excelente juego entre el espectador y el protagonista. Cada personaje que sale a escena es aún más perturbador que el anterior y aumenta nuestra necesidad de descubrir lo que sucede. Ayudado por un excelente casting, con un creíble Ewan McGregor, un extraño Pierce Brossnan y una seductora Olivia Williams, no es de extrañar que obtuviera el Oso de plata al mejor director en la Berlinale de este año.

Crítica "El  Esritor" de Roman Polansky.
Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes 30 de Abril de 2010.