domingo, 30 de mayo de 2010

En la selva



Mi extraña obsesión con los monos.

Desde mi butaca "AMOR A DOS"



Dos años después de su presentación ha llegado a las salas españolas “Two Lovers”, un melodrama sobre las decisiones de un hombre perdido. Un previsible drama romántico que nos engancha gracias a una magnífica puesta en escena y una elaborada dirección de actores. James Gray dirige, con un marcado estilo de cine negro y muy influenciado por sus trabajos policíacos anteriores, esta cinta, transportándonos al amargo caos de la mente de un bipolar fotógrafo de paisajes.
Tras un intento fallido de suicidio a causa de una separación sentimental, Leonard regresa a casa de sus padres y a la empresa familiar. Su en ese momento  aburrida vida dará un giro de trescientos sesenta grados al conocer a dos mujeres bien distintas: tendrá que debatirse entre el amor por la morena tranquila y dulce, Sandra (Vinessa Shaw),  o por la alocada, perdida y divertida rubia, Michelle (Gwyneth Paltrow). Su compleja y en algunos casos infantil manera de relacionarse, nos harán viajar a lo más profundo de un hombre desorientado que busca el amor con desesperación.
Gray escribe junto a Richard Menello un guión muy sencillo con una trama poco elaborada que habla sobre las decisiones que se toman y sobre la familia como esencia represiva y como último reducto del amor. Una historia sencilla que se convierte en amarga, sincera y dramática por la capacidad del director de recrear una atmósfera melancólica, gris e intimista, que llega al corazón apoyada por la extraordinaria y llena de sombras fotografía de Joaquín Baca Asay, consiguiendo que lo previsible se convierta en interesante y transmitiendo un aire de desesperación extrañamente familiar. Claro que no podría haberlo llevado a cabo sin el talento de Joaquin Phoenix que interpreta a un hombre hundido enfrentado a dos posibilidades. Puede que estemos ante su última interpretación ya que ha decidido dejar su faceta de actor y  volcarse en su carrera musical. Gray en ocasiones falla en el tempo, resultando en algunos momentos lento y tedioso, pero poco a poco es capaz de que te olvides de sus pequeños defectos. Es un alivio que en América sean capaces de plantear una historia que podría haberse convertido en una película “Jennifer López” que arrasase en taquilla, convirtiéndola en cambio  en una propuesta adulta muy alejada de las comediejas románticas a las que nos tienen acostumbrados.



Crítica "Two Lovers" de James Gray.
Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes 29 de Mayo de 2010. 

Desde mi butaca "ANTES DE SHERWOOD"



El aclamado director de “Alien” y “Blade Runner” da una vuelta de tuerca al mítico Robin Hood, realizando una propuesta muy alejada de las típicas historias del justiciero forajido de Sherwood, cambiando las mallas verdes de Errol Flynn y el espíritu jovial y romántico del Príncipe de los Ladrones de Kevin Costner por la figura de un complejo soldado obligado a convertirse en héroe por los acontecimientos. Ridley Scott nos narra sus orígenes dirigiendo una “precuela” a sus aventuras en el bosque. Un arquero llamado Robin Longstride regresa junto al ejército encabezado por Ricardo Corazón de León de las Cruzadas. Durante la última batalla de Ricardo, él y un pequeño grupo deciden desertar y acelerar su regreso a Inglaterra. Durante su viaje se toparán con una corona y una espada que deberán devolver a sus respectivos dueños. Brian Helgegand firma un guión oscuro de aventuras con trasfondo político, una historia más madura y compleja que sus predecesoras, una propuesta cruda y realista que intenta tener de todo para que no te aburras: grandes batallas, escaramuzas, unas gotas de romance y luchas de poder. Es una pena que el hombre que nos dejó hipnotizados y con la boca abierta en “Los duelistas” haya perdido la chispa de sus primeros trabajos; se ha convertido en un excelente e intuitivo creador visual, pero no es capaz de emocionarnos y sorprendernos como antes. El Robin de Scott es una buena película de aventuras que te deja un extraño sabor de boca, quizás por culpa de su desafortunado título, que provoca en el espectador unas ideas erróneas sobre lo que se va a encontrar en las salas de cine: uno espera ver al ladronzuelo que roba a los ricos para dárselo a los pobres y se encuentra con algo muy distinto, que solo deja entrever la esencia del mito en sus minutos finales. Uno de sus puntos fuertes es el magnífico reparto con el que cuenta, un Russell Crowe que da vida a un héroe muy alejado de su papel de Maximus en “Gladiador”, un genial Max Von Sydow que nos deja boquiabiertos con su interpretación de lord inglés y una Cate Blanchet de la que acabas inesperadamente enamorado. En resumen, una película épica con toques de aventura y una clásica y potente banda sonora. Últimamente se ha ido perdiendo mucho humor e ingenuidad en las películas de aventuras, algo que para mi gusto creo que es un error; espero con impaciencia que algún director nos sorprenda con personajes e historias que nos recuerden al Íñigo Montoya de “La Princesa Prometida”.

Crítica "Robin Hood" de Ridley Scott.
Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes 22 de Mayo de 2010. 



viernes, 21 de mayo de 2010

jueves, 20 de mayo de 2010

Desde mi butaca "TIROS Y MÁS TIROS"




“Desde París con Amor” lleva ya un tiempo en cartelera, pero siempre es bien recibida una cinta con el sello “Luc Besson”. Esta vez el director de “León el profesional” produce y crea la historia que deja en manos de Pierre Morell, repiteindo un  tándem que nos sorprendió hace unos años con la colérica y dura “Taken (Venganza)” con un magnífico Liam Neeson. Es inevitable que salga a relucir su anterior trabajo, que es realmente muy superior al que tenemos entre manos; en esta ocasión Morell y Besson optan por la acción frenética y sin sentido realizando una divertida historia iniciática sobre un agente de la CIA. Reese es el ayudante del embajador norteamericano en París, pero realmente su ambición es convertirse en agente de campo de la CIA, para lo que realiza pequeños trabajos, puesta de micrófonos y cambios de matrículas; con la llegada de Wak se presenta su gran oportunidad: estará a la altura de sus deseos, podrá mantener el ritmo de su temerario y alocado compañero. Con una historia sobre dos camaradas muy en la línea de “Arma Letal” y “Tango y Cash”, Morell y Besson proponen un guión bien hilado y mucho humor y, aun no siendo una gran obra, logran sacarle partido a lo que tienen entre sus manos realizando una trepidante, excesiva, inverosímil y divertida película de acción pasada de tiros. El film está plagado de guiños, desde un título que homenajea a la saga de James Bond creada por Ian Fleming, pasando por un Travolta que se ríe de sí mismo gracias a una hamburguesa recordándonos su mítica interpretación de Vincent Vega en “Pulp Fiction”. Besson demuestra que desde Francia se puede competir con Hollywood en cine de acción, aunque es una pena que no mantenga la calidad de proyectos anteriores como la mencionada “Venganza” o “Danny the dog”. Desde el primer momento que aparece Travolta consigue inexplicablemente que su disparatado Wax tenga carisma y que aun teniendo una excesiva corpulencia no desentone el que se lance por una barra como la de los bomberos disparando boca abajo a diestro y siniestro. Jonathan Rhys Meyers por su parte realiza una buena progresión de su personaje desde un soso funcionario a un intrépido espía. “Desde París con Amor” te divertirá durante todo su metraje, pero será olvidada después de echar a la papelera el vacío recipiente de las palomitas. 

Crítica "Desde París con Amor" de Pierre Morell.
Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes 15 de Mayo de 2010. 

Desde mi butaca "ROJO Y DORADO"




En los últimos años los aficionados a los cómics y el cine hemos tenido un gran aluvión de propuestas cinematográficas, la mayoría poco interesantes: escasos han sido los proyectos que han sabido trasladar con acierto las historias del papel a la gran pantalla, con excepciones como “300” de Zack Snyder o la tenebrosa “Batman Begins” de Christopher Nolan o Jon Favreau que, aún no estando a la altura de éstos, nos sorprendió en “Iron Man” realizando una de las mejores adaptaciones del universo Marvel. En esta secuela  del personaje, Favreau no alcanza las expectativas levantadas por la primera cinta, al ofrecernos una película menos divertida y creativa, aunque,  aún así, capaz de engancharnos y divertirnos durante un par de horas. La inclusión de varias tramas secundarias, que no son más que meras excusas para presentar los próximos lanzamientos de Marvel para el cine - como “Los Vengadores” - provocan que la trama principal quede algo insulsa.
“Iron Man 2” comienza exactamente en el mismo momento donde acababa la primera, con Tony Stark diciéndole a la prensa que él es Iron Man y que se compromete a velar por los Estados Unidos. Su decisión tendrá como consecuencia que el gobierno le exija los secretos de su armadura, a lo que él se negará alegando que no es necesario porque ninguna otra potencia tiene, ni tendrá durante los siguientes diez años, la tecnología para poder construir una armadura igual; grave error, dado que, cual vamos a enterarnos, en esos momentos un psicótico científico llamado Ivan Vanko da forma en Rusia a una semi armadura con unos poderosos y destructivos látigos, que pondrán en la cuerda floja tanto la vida como la palabra de Tony Stark. No es que esperásemos una propuesta visual tan fascinante como la de Robert Rodríguez en “Sin City”, solo confiábamos en que Jon Favreau fuese capaz de sorprendernos en algún momento y no lo consigue, limitándose a continuar el estilo de muchos diálogos y poca acción de la primera, pero, al carecer de un guión tan sólido, su propuesta  tiende a hacerse más pesada. Eso sí, a Robert Downey Jr. el papel de Stark le viene como anillo al dedo para crear un personaje excéntrico, elegante y fanfarrón que llena la pantalla en todo momento. En esta ocasión tiene como rival a Mickey Rourke, el único actor que está a la altura, aunque es una pena que su personaje no tenga más protagonismo. En resumen, una decente película de superhéroes que anticipa nuevas historias de SHIELD y compañía.

Crítica "Iron Man 2r" de Jon Favreau
Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes 7 de Mayo de 2010. 


miércoles, 12 de mayo de 2010

Nuevos Juguetitos










Hace unos días cayó en mis manos (gracias Ana) nuevas herramientas con las que disfrutar sobre una hoja de papel, aquí os dejo algunas experiencias con pentel Tradio, pentel , rotu letraset y una vieja tinta amarilla que descubrí en un cajón.

jueves, 6 de mayo de 2010

Desde mi butaca "Entre líneas"



El pasado 23 se festejó el Día del Libro y durante toda esta semana  se celebra en Cuenca la Feria del Libro (FLICC),  ¿qué marco más idóneo para enfrentarnos a la última propuesta cinematográfica de Roman Polanski, ese director que nos cautivó con “El baile de los vampiros” y nos deslumbró en “Chinatown”? En “El escritor” adapta al cine la novela de Robert Harris El poder en la sombra y al dar forma al guión se ayuda del propio autor del libro para configurar su particular visión de la historia convirtiéndola en un thriller oscuro y paranoico con una conspiración política como telón de fondo . El protagonista, contratado como “negro”, para reescribir las memorias de Adam Lang, un ex primer ministro británico, tendrá, para llevar a cabo su tarea, que viajar a una remota y desolada isla de los Estados Unidos donde se encuentra el frío y angustioso hogar transitorio de Lang y, según vaya buceando en el pasado del politico, irá descubriendo inquietantes detalles, una extraña personalidad para un líder de su talla, increíbles lazos con la CIA y el terrorismo, lo que le llevará a convertirse en un inusual investigador. Hitchcock no ha muerto, su esencia perdura: tras el homenaje de  Scorsesse en “Shutter Island” Polanski recoge el testigo y plantea una historia con esos  personajes que el maestro del suspense controlaba tan bien, tipos corrientes que, sumidos en extrañas circunstancias, deben convertirse  en obligados investigadores. Construye así un inquietante thriller negro lleno de angustia, y es que pocos directores son capaces de coger, como aquí hace Polanski, un guión sencillo cual éste y convertirlo en una magnífica historia simplemente dilatando la acción y colocando la cámara de tal manera que el espacio donde transcurre la acción se convierta en un mundo sobrecogedor y misterioso, transportándonos así a un estado paranoico donde cada secreto esconde más secretos. La magnífica lección de aprovechamiento de los espacios - el búnker de hormigón donde vive Lang, la desolada playa, los oscuros y tenebrosos bosques y ese abandonado puerto - son piezas clave en la creación de una angustiosa atmósfera que Pawel Edelman fotografía con una acertada paleta de colores fríos. Secuencia tras secuencia, Polanski demuestra que es un excelente realizador, manteniendo la tensión desde el primer minuto hasta el último, pero es en la escena del GPS donde más brilla:  esa cámara que sólo muestra el punto de vista del escritor aporta un excelente juego entre el espectador y el protagonista. Cada personaje que sale a escena es aún más perturbador que el anterior y aumenta nuestra necesidad de descubrir lo que sucede. Ayudado por un excelente casting, con un creíble Ewan McGregor, un extraño Pierce Brossnan y una seductora Olivia Williams, no es de extrañar que obtuviera el Oso de plata al mejor director en la Berlinale de este año.

Crítica "El  Esritor" de Roman Polansky.
Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes 30 de Abril de 2010. 



Desde mi butaca "Sigue al Conejo Blanco"



Tengo que reconocer que desde el mismo instante que descubrí aquella extraña y cautivadora historia de fantasmas llamada “Beetlejuise”, me convertí en un fiel seguidor del cine de Tim Burton. Indudablemente el universo creado hace más de cien años por Lewis Carroll en Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo y lo que Alicia encontró allí tiene grandes paralelismos con la obra de Burton: extrañas criaturas y personajes algo alocados pueblan los imaginarios de ambos autores, por lo que no se podía quizá pensar en un director mejor para adaptar de nuevo este clásico literario que tantas veces se ha llevado a la gran pantalla, siendo la versión de dibujos animados de Disney la que más ha calado en el subconsciente colectivo. Linda Woolverton firma en este caso un guión que nos muestra a una Alicia de 19 años que huye de su fiesta de compromiso regresando al País de las Maravillas, pero en esta ocasión se encontrará un mundo oscuro y tenebroso gobernado por la Reina Roja, en un viaje onírico que ayudará a nuestra protagonista a enfrentarse a las vicisitudes de su propio mundo real. Este intento de Woolverton de dar una vuelta de tuerca a la historia original, es a mi juicio el gran fallo de la película, porque durante toda su metraje realmente lo que te gustaría estar viendo en imágenes sería la aventura descrita por Carroll, y no una historia que solo usa como telón de fondo el universo creado por el escritor inglés; me recuerda al gran fiasco de Steven Spielberg “Hook”, que contaba la historia de un Peter Pan entrado en años. Aun así Burton es capaz de atrapar nuestra atención gracias a la potencia visual de sus imágenes, hipnotizándonos con los extraños personajes que pueblan el sueño por el que transita Alicia. Una loca e hiperactiva Liebre de Marzo, un bipolar Sombrerero, unos pequeños monos botones y una Reina cabezona interpretada por  una genial Helena Bonhan Carter, te transportan a un mundo extraño,a la par fascinante y fantástico. Un film de aventuras bien realizado pero del que se esperaba más viniendo de un hombre que adaptó ejemplarmente ese otro gran libro para niños que es Charlie y la fábrica de chocolate.

Crítica "Alicia en el pais de las maravillas" de Tim Burton
Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes 23 de Abril de 2010. 



Desde mi butaca "El poder de un Libro"



Los hermanos Allen y Albert Hughes son los responsables del western apocalíptico “El libro de Eli” aportando esa estética de cómic que llevan diez años perfeccionando desde que adaptaran para la gran pantalla la novela gráfica de Alan Moore “From Hell”. La cinta se encuentra demasiado cerca en el tiempo como para no hacer comparaciones con “La carretera” de John Hillcoat y esa sensación es la que tenía durante los primeros minutos, pero según iba pasando el metraje fue desapareciendo por completo: la acción salvaje y rápida que aportan los hermanos Hughes y lo sensiblero que es el guión respecto a “La carretera”, provocan que lo único que quede en común sean meras anécdotas, como unos desolados Estados Unidos y la mención al canibalismo, dando como resultado una historia no muy original sobre el bien y el mal con,eso sí, una factura y un buen hacer excepcionales. El protagonista, Eli, viaja a través de un país agreste, en ruinas y desolado con la intención de llevar un misterioso libro a algún lugar del oeste; es un monje guerrero que dará la vida por salvaguardar el volumen y hacer que llegue a su destino, pero el camino es largo y peligroso y otro hombre anhela el libro, porque sabe que lo podrá usar en su provecho para controlar a las masas. “El libro de Eli” no es sino una mezcla entre Mad Max y los spaguetti western de Sergio Leone con una trama sensiblera y sobre el poder de la espiritualidad, pero ante todo es una película de acción, poca pero contundente. Sin abusar de grandes efectos especiales, los hermanos Hughes optan por una narración sobria rodada en plano secuencia, con una elaborada  coreografía sin los excesivos movimientos de cámara a la que el género nos tiene acostumbrados. Se asemeja a la ruda acción de “Una historia de violencia” pero siendo más enérgica, rápida y plástica que la de Cronenberg, dejando un ligero sabor a viñeta de cómic. Denzel Washington al que le gustó tanto el proyecto que decidió producirlo, se mantiene al magnífico nivel al que nos tiene  acostumbrados, destacando que no usó dobles en las escenas de acción por lo que los Hughes pudieron dirigir esos increíbles planos secuencia sin la necesidad de hacer ningún corte; Gary Oldman, por su parte, demuestra que los papeles de malo le vienen como anillo al dedo poniéndose en la piel del malvado y poderoso Carnegie,  y qué decir del cameo de Tom Waits, siempre genial en sus apariciones de cine. Estamos ante un producto que carece de un gran guión pero que lo suple con una narratividad y una puesta en escena pausada con momentos adrenalíticos. En conjunto, una decente película.


Crítica "El Libro de Eli" de Allen y Albert hughes.
Publicado en  "El Día Cultural" el Viernes 16 de Abril de 2010.